Mas allá del sacrificio
julio 7, 2011 at 3:35 am 6 comentarios
Acabo de ver una película de esas que no nos llamaría la atención cuando vamos a rentar, pero que te mueven cada fibra del cuerpo cuando las ves. Se llama Stella protagonizada por Bette Midler. Es la historia de una madre soltera que sacrifica todo por ver a su hija realizada.
No se si le pasa a los demás, pero no puedo dejar de ver una de estas películas sin aplicar algo a mi propia experiencia. Este drama me acordó a mi madre y varios eventos que me daré el permiso de relatar.
En los 80, se pusieron de moda unos bultos marca Converse, eran como un hot dog gigante y la moda era ponérselos de ladito, que colgara de una sola correa. Recuerdo que mami me había comprado un bulto nuevo con la idea de que me durara toda la escuela intermedia. Pero yo, adolescente al fin, antojao del bendito bulto diseñé lo que para mi fue la mejor manera de deshacerme de aquella maleta que mami me compró. Tomé un cuchillo y rompí perfectamente una de las correas. Cuando mami vio el bulto roto y acto seguido escuchó mis palabras de reclamo que expresaban la necesidad que tenía de un Converse último modelo, me ha dado la pela del siglo y tuve que usar la maleta remendadada el resto de la intermedia.
En otra ocasión, luego de salir de la iglesia, dejé que la guagua que me llevaba a casa se fuera por quedarme hablando con los amigos. A las once de la noche, llamé a mi madre para que fuera a buscarme. A esa hora, ella dormida en un auto que se calentaba, salió con toda su paciencia a donde yo estaba y una vez llegó le dije que se fuera a casa que uno de mis amigos me llevaría. Sabrán que me tuve que montar en el auto y llegué escuchando todo lo que me parecía una cantaleta y que al día de hoy entiendo por medio de estas películas el valor de sus palabras.
Fueron tantos momentos de necesidad, desespero, de llorar por que no podía tener ropa nueva, o de compararme con los que lo tenían todo. Momentos de escasez donde yo peleaba por no ir a casa de abuela a buscar, aquel paquetito de arroz o la latita de salsa sin entender que era eso o acostarnos sin cenar. Momentos que me han llevado a entender a las mujeres solas, madres solteras, divorciadas, viudas que han optado ir más allá del sacrificio por ver una sonrisa en el rostro de sus hijos. Mujeres que han dejado a un lado sus propios sueños por darle alas a los de los suyos. Mujeres que un buen día serán sorprendidas por las canas o la menopausia y aunque verán a sus hijos realizados también sentirán el peso del sacrificio que escogieron llevar y que no necesariamente le será recompensado como merecen.
Por eso mi invitación a las mujeres que crían solas a no dejarse ahogar por los sacrificios y a los hijos productos de estas mujeres mi invitación a valorar lo que cada una de ellas son.
Por mi parte, si mi madre me pide el cielo, no dormiré hasta conseguírselo. Estoy seguro de que ella no durmió en muchas ocasiones pensando en cómo podría comprarme ese bulto Converse.
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1.
Brenda Liz Ginés | julio 7, 2011 a las 3:43 am
!Hermoso Amaury!
2.
Nitza Sànchez | julio 7, 2011 a las 8:00 am
Gracias… Gracias… Gracias… Solo t pido un favor… Si puedes, preséntame algún día a ese ser tan especial… A tu mami… Será un privilegio conocer a ese “Angel” q trajo a este mundo personas tan especiales como tu…
3.
ilka lee pagan | julio 7, 2011 a las 1:11 pm
Wow! Me remonte a esa epoca donde mis padres tambien hicieron sacrificios por nosotros
4.
carta de presentacion | julio 7, 2011 a las 5:59 pm
Excelente Amaury ! ciertamente nuestras madres se desviven por nosotros y hacen lo que tengan que hacer para complacer nuestros gustitos. Yo perdí a mi mami hace ya 13 año, y aunque la extraño con todo mi corazón, le doy todos los días gracias a Dios porque fue tan bueno conmigo que me la regalo por 21 años !, si no fuera por ella y por su ejemplo de servir a Dios desde pequeño, no se donde estaría hoy
5.
Erika Mikaela | julio 7, 2011 a las 6:24 pm
wow!!! brutal Mau!! bendiciones!!
6.
Glenda | julio 8, 2011 a las 2:17 am
Me encanto, y tienes toda la razon, nosotras las madres solteras damos todo, hasta lo q no tenemos por nuestros hijos. Dios te bendiga a ti y tu familia. Saludos