Siempre hay
enero 26, 2011 at 12:23 pm 11 comentarios
Llevo como dos semanas levantándome tempranito para ir a caminar. ¡Qué difícil despegarme de mi cama calientita para tener que ponerme las sudaderas, tenis y todo lo adecuado!. Un vaso de ocho onzas de agua, las pastillas de quemar grasa, las antioxidantes, las vitaminas y sin desayunar. ¡Dios mio! porqué será que al ponerse a dieta deseas comer cosas que jamás ingieres. Por ejemplo, mientras tomo las benditas pastillas sólo pienso en atragantarme este único “Sandwich” de mortadella, con extra mayonesa queso cheddar y pan de agua. Te digo, no como eso, pero es lo que el cuerpo me pide.
Por vivir en una zona urbana veo muchísimas cosas buenas, malas, extrañas, graciosas, pero la que vi hoy me cautivó. Por años he visto este deambulante que duerme en una de las calles de Santurce. El olor tan fuerte que produce su maltratado cuerpo hace que las personas se cambien al otro lado de la calle. Duerme entre cartones y basura. Parece que siempre está ebrio, pero al fijarte bien, notas que vive en su propio mundo. Habla y gesticula aún cuando está totalmente solo. Cuando pasas por su lado es como si fueras invisible. Al parecer, él creó su espacio fuera de nuestra realidad y ha decidido dormir allí. Simplemente, nos dejó su cuerpo en las penumbras de Santurce.
Hoy, cuando pasé por su lado en mi caminanta, pensando en mi agenda del día, viéndolo como de costumbre, algo llamó mi atención. Estaba de pie, sostenía un vaso de café y la comida que había recogido de los zafacones la compartía con las palomas. Esas palomas que nos molestan en la ventana del cuarto, en el techo de la casa, que espantamos cuando caminamos. Él las alimentaba con lo que había conseguido para si, imagino que si algo sobraba entonces lo comería.
Pensé, ¡Wow Siempre Hay! aquél que menos tiene, el que come de la basura, comparte con los animales por eso, aunque se escuche extraño, ese señor siempre tendrá. A veces, en nuestra abundancia, no reconocemos las cosas pequeñas que tenemos. Cuántos paquetes nuevos de pan no he botado por que no me dio tiempo de comérmelo. Ese arroz que se quedó en la olla porque todos comimos en abundancia a dónde va a parar. Ese buen pedazo de carne que quedó en el plato del restaurante, escojo botarlo antes de pedirlo para llevar. Siempre hay. Existe la oportunidad de ayudar a otros y también la de compartir. Lo que es poco para mi, puede ser el mundo para otros. Mañana, en mi caminata, le llevaré un “Sandwich” caliente a este señor y también maíz para las palomas.
PD. Cuando me acerqué a él, sin mirarme, protegió a las palomas para que mi paso apresurado no les privara del banquete que les consiguió.
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1.
Antonio Florido | enero 26, 2011 a las 12:41 pm
Wow Amaury tremendo asi es uno aprende que tremendo publicalo hace falta que el pueblo entiendo este mensaje. Gracias le damos por tu sensibilidad y por los mas pequeños ellos tambien necesitan ser amados. Bendiciones mi hermano un abrazo siempre DTB
2.
Edwin Cabrera Canales | enero 26, 2011 a las 12:44 pm
Gracias Amaury por compartir esta vivencia que para muchos también la hemos experimentado, me quedo sorprendido de las múltiples maneras en que Dios habla a nuestras vidas o nos atrae la atención. Dios usa cosas simples para que reflexionemos de las cosas que tenemos y no nos aferremos en las cosas que nos faltan…. TODO TIENE SU TIEMPO.
PS. Éxito en tu dieta, tienes mucha fuerzas de voluntad que yo….
3.
carmen cotto | enero 26, 2011 a las 12:51 pm
Muy edificantes tus palabras y muy certera tu observacion pienso que en cada paso que demos hay que observar nuestro alredeor, hace poco pude notar que la hermosa semilla que una vez sembre ya es toda una hermosa palma bendecido
4.
Israel Diaz Vega | enero 26, 2011 a las 12:56 pm
Wow Impresionante! Llega el versiculo q dice Si El cuida d las aves tambien cuidara d mi! El hombre vela por alimentar a las aves pero se y estoy seguro q Dios cuida d el [deambulante]!! Me identifico siempre con estas personas y siempre cuando hay algun servicio en mi iglesia trato d acercarme a estas personas y les abrazo y oro por ellos!! Dios siga conmoviendo nuestros corazones para hacer la voluntad d El! Bendiciones Siervo d Dios!
5.
Joseph | enero 26, 2011 a las 1:53 pm
Es la primera vez que entro en tu blog. Te felicito. Me gustó mucho el tono y el estilo del “post”. ¡Éxito!
6.
Amneris | enero 26, 2011 a las 3:59 pm
Siempre es un deleita leer tus escritos, ya te lo he dicho antes. Definitivamente !Siempre hay! Dios es tan fiel que nunca nos falta nada. Si no lo pone en mis manos, lo podran en las manos de otro que me lo proveera. Gracias por contar conmigo Amaury, sabes que te amamos!
7.
Leixa Acevedo | enero 26, 2011 a las 10:54 pm
Amaury, trata de desayunar pues el tomar pastillas solamente no es suficiente para hacer una dieta saludable. Debes hacer tres comidas y tres meriendas.
Me encantan tus escritos, pero mas los mensajes pues son una realidad de todos los seres humanos y claro Siempre Hay! Nunca faltara el amor de Dios para todos.
8.
Elizabeth Pabon | enero 27, 2011 a las 12:19 am
En esos pequeños y grandisimos detalles esta la diferencia de crear conciencia. De amar al projimo como ese creador nos enseño. Adelante Amaury, sigue tu instinto y sigue siendo ese corazon con patas como lo eres tu. Te amo, un abrazote, Elizabeth desde Mayaguez.
9.
Joanie | enero 27, 2011 a las 1:35 am
Muy profundo. Una enseñanza muy linda. La voy a compartir con mis estudiantes. Cuenta conmigo siempre. Tqmmm!!!
10.
DAVIS | febrero 21, 2011 a las 9:13 pm
SALUDOS PARA TI !! Y Q BUENO Q TU EXITO ES D CALIDAD.
11.
Yasmin | abril 16, 2011 a las 2:33 am
Bendiciones! Amaury me has dejado sin palabras. Es increíble como hay veces que ni miramos a las personas que tenemos a nuestro alrededor, siempre estamos tan ensimismados, con el ajetreo, nuestro “limitado” tiempo, nuestros problemas. Y no vemos que hay muchos en necesidad que está a nuestro alcance ayudar. Hace unos días un deambulante me pidió para comer, y tenía un “combo” que acababa de comprar, le dije que no tenia dinero pero le dí unas “pechugitas”… Cuando llego a mi casa veo mi nevera llena y me sentí tan mal de no haberle dado toda la comida, y haber perdido la oportunidad de bendecirlo, es más, en el momento que se lo dí sentí molestia porque yo lo quería! Que ciegos y egoístas somos aveces (esto aplica para muchas areas de nuestra vida). Hay q darse cuenta de que “siempre hay” y de lo que Dios nos provee hay que compartir. Gracias y DTB más!