Corriendo sin prisa, conocí a Don Raúl
mayo 14, 2010 at 2:41 am 11 comentarios
En mi semana de vacaciones. 6:30 AM suena mi despertador y me levanté corriendo como un loco. 6:45 AM llama mi hermana -por favor, prepárame una lista para tomar las asistencias. 7:05 AM ya estaba en el expreso camino a Guaynabo, luego de todo el ritual que conlleva levantarse, incluyendo alimentar a los perros. Le entregué a mi hermana todo lo necesario para su conferencia en el sur de la Isla. 7:30 AM ya estaba en Bayamón, haciendo fila en Obras Públicas, para buscar la licencia de mi auto, por intervención divina no esperé mucho. 8:15 AM pagando mi desayuno y leyendo el periódico nuevamente en Guaynabo. 8:40 AM en la fila del banco. 9:00 AM en la estación de gasolina inspeccionando el auto para comprar mi marbete. 9:30 AM en la fila del IRS trabajando con mis planillas federales. 11:00 AM en Plaza Las Américas gastando un certificado de regalo que me dieron hace más de un mes. 12:00 PM ordenando en Mother Earth mi mofongo de amarillo, relleno de pechuga de pollo guisada, arroz integral, gandules, ensalada de Brocoli y una botella de agua, pagando, haciendo una llamada y cogiendo servilletas y cubiertos, todo esto en menos de 3 minutos.
12:05 PM Sentado en la mesa llegan 1 viejito y 2 viejitas bien parás. Me pregunta el caballero: -¿Está ocupada esta silla?, le contestó no, la silla es toda suya. Con trabajo, logró sentarse y acomodar su bastón. Para la hora en que pudo hacerlo, todavía sus dos acompañantes no habían logrado quitarse la cartera para poder sentarse.
Una vez se sientan me miran y con la mayor dulzura del mundo el viejito me dice: -Ay mijo, aquí haciendo ejercicios para mantenerme, ya tú sabes son 89 años. Me reí por dentro, por que como un fiel Boricua, el viejito comenzó a darme datos sin interesarle si a mi me importaban o no. Y lo mejor de todo es que a mi sí me interesaban. Las acompañantes sonríen. Les pregunto: y son de por aquí cerca, me contestan: Somos de Bayamón. ¡Qué bien! yo soy de allá también, de Santa Olaya un campo de Bayamón. El me dice: Aquí mijo haciendo ejercicio pa mantenerme, ya son 89 años. Pensé, ya me lo dijo, será que sólo vienen a coger fresco a Plaza, como no los vi con bandeja. Y luego del trabajo que les dio sentarse la esposa con mucho amor le pregunta al viejito: – ¿Quieres que te traiga una sopa con la papa? él dice: sí. No veo movimiento. Al minuto y medio le pregunta la viejita: ¿Quieres que te traiga agua o refresco? el dice: Agua. Silencio sepulcral, al minuto y medio, ella dice: – Vengo ahora, vélanos las carteras.
No había prisa por comer, a mi me tomó 3 minutos escoger y pagar, a ellos les tomó como 10 minutos decidir qué se iban a comer. No por que estaban indecisos, sino, por que ellos dominan al señor tiempo. En lo que las acompañantes fueron por la comida el viejito y yo viajamos por Bayamón, La perla, San Juan, New York, Cayey y Vietnam. Abrió las puertas de su recuerdos y me concedió el honor de entrar con él. Reímos en cantidad, como si fuéramos parte de un mismo club toda una vida.
Llegaron las viejitas, hora de comer. Le pregunto: ¿Cómo se llama? me dice Raúl Burgos, le digo: como el cantante cristiano, reímos y me dice quiero conocerle eso me lo han dicho mucho. Le digo: Un honor don Raúl hoy me ha enseñado e iluminado para compartir nuestra encuentro con otros. Me bendice, le bendigo y me despido mandando el resto de mi agenda al infierno y comprando un boleto para ir al cine.
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1.
Jackie | mayo 14, 2010 a las 2:56 am
Me lo dijiste en ese momento…eres dueno de tu tiempo..;D
2.
sandra Rodriguez | mayo 14, 2010 a las 2:23 pm
la paciecia de escuchar trae reflexion.
3.
Frank Oquendo | mayo 14, 2010 a las 3:52 am
Wow! Me encanto…manana viernes, voy a imitar tu ejemplo y voy a considerar mas mi tiempo y como lo empleo en lo mas importante…tremenda leccion… Un abrazo, Frank.
4.
karen rosales | mayo 14, 2010 a las 1:19 pm
A prendemos cada dia, y lo importante ojo a la enseñansa no todo se aprende en la universidad si no en la aventura del dia a dia.
Te felicito, me orgullece ser parte de tu amistad… mucho éxito…..
5.
Edgardo Ferreira | mayo 14, 2010 a las 3:11 pm
Mi amigo, definitivamente eres un ANGEL y me siento sumamente honrado de que seas mi amigo. Sabes que? Hubiera dado lo que fuera por haber estado en esa mesa ese dia.
Gracias, Gracias, Gracias Amaury. Hiciste mi dia.
BENDICIONES!!!
6.
Amneris Melendez | mayo 14, 2010 a las 4:33 pm
Soberbio!!! Preciosa reflexion. Yo tambien he estado reflexionando con relacion al tiempo. Como Abner me consume tanto tiempo, al principio no sabia como organizarme. Pero ya encontre el truco, Abner es mi prioridad, el depende de mi. Asi que le dedico todo el tiempo que me exija. Ademas, mi bebe crece tan rapido que seguramente muy pronto estare extra~nando estar siempre con el. Te quiero mucho Amaury, cada escrito tiene un ense~naza tanto para ti como para todos los que leemos tus escritos. Un abrazo
7.
Arelis | mayo 15, 2010 a las 1:43 am
Yo necesito conocer a un Raul… a mi me ha pasado algo asi… pero la verdad es q a veces estamos atentos a nuestra agenda y cumplir con otros y nos olvidamos la importancia de compartir con aquellos q lo necesitan… Tal vez aprendistes de Raul pero estoy mas q segura q el disfruto de tu compañia… Gracias por compatir tu historia con nosotros… bendecido … yo necesito hacer lo mismo
8.
Ivania Rosales | mayo 15, 2010 a las 7:01 am
No es que no tengamos tiempo, SINO es que hay que buscar el tiempo en esta vida tan ajorrada en el cual vivimos. Viviendo en Los Angeles, Ca he aprendido a darle tiempo al tiempo como dice mi abuela.
9.
olga Rodriguez | mayo 15, 2010 a las 5:58 pm
excelente pequeños detalles que DIOS nos envia para dejarnos saber que por nada estemos afanosos un dia a la vez .DIOS bendiga a raul
10.
Carmen | mayo 16, 2010 a las 2:53 am
Me encanto muchísimo tu relato y me impacto tanto que hoy mientas estuve en Plaza Las Américas y me dirigía a seleccionar lo que comería inmediatamente me acorde de Don Raúl. Corrí sin prisa y me disfrute mi salida como nunca antes además de ver los rostros de cada persona que estuvo al alcance de mi mirada y contemplarlas buscando en cada una de ellas el relato de Don Raúl.
11.
Rafael Diaz-Balzac | noviembre 27, 2010 a las 3:12 am
Pasando por la vida tan rapido se nos va la vida sin darnos cuenta….Y de momento se acaba y no la vivimos.
Tu relato me hizo reflexionar sobre la importancia de tomar el tiempo para disfrutar de los pequenos detalles.
Que mucho me queda por aprender……………
Adelante con tu buen mensaje, mi amigo.
Rafa