Mas allá del sacrificio
Acabo de ver una película de esas que no nos llamaría la atención cuando vamos a rentar, pero que te mueven cada fibra del cuerpo cuando las ves. Se llama Stella protagonizada por Bette Midler. Es la historia de una madre soltera que sacrifica todo por ver a su hija realizada.
No se si le pasa a los demás, pero no puedo dejar de ver una de estas películas sin aplicar algo a mi propia experiencia. Este drama me acordó a mi madre y varios eventos que me daré el permiso de relatar.
En los 80, se pusieron de moda unos bultos marca Converse, eran como un hot dog gigante y la moda era ponérselos de ladito, que colgara de una sola correa. Recuerdo que mami me había comprado un bulto nuevo con la idea de que me durara toda la escuela intermedia. Pero yo, adolescente al fin, antojao del bendito bulto diseñé lo que para mi fue la mejor manera de deshacerme de aquella maleta que mami me compró. Tomé un cuchillo y rompí perfectamente una de las correas. Cuando mami vio el bulto roto y acto seguido escuchó mis palabras de reclamo que expresaban la necesidad que tenía de un Converse último modelo, me ha dado la pela del siglo y tuve que usar la maleta remendadada el resto de la intermedia.
En otra ocasión, luego de salir de la iglesia, dejé que la guagua que me llevaba a casa se fuera por quedarme hablando con los amigos. A las once de la noche, llamé a mi madre para que fuera a buscarme. A esa hora, ella dormida en un auto que se calentaba, salió con toda su paciencia a donde yo estaba y una vez llegó le dije que se fuera a casa que uno de mis amigos me llevaría. Sabrán que me tuve que montar en el auto y llegué escuchando todo lo que me parecía una cantaleta y que al día de hoy entiendo por medio de estas películas el valor de sus palabras.
Fueron tantos momentos de necesidad, desespero, de llorar por que no podía tener ropa nueva, o de compararme con los que lo tenían todo. Momentos de escasez donde yo peleaba por no ir a casa de abuela a buscar, aquel paquetito de arroz o la latita de salsa sin entender que era eso o acostarnos sin cenar. Momentos que me han llevado a entender a las mujeres solas, madres solteras, divorciadas, viudas que han optado ir más allá del sacrificio por ver una sonrisa en el rostro de sus hijos. Mujeres que han dejado a un lado sus propios sueños por darle alas a los de los suyos. Mujeres que un buen día serán sorprendidas por las canas o la menopausia y aunque verán a sus hijos realizados también sentirán el peso del sacrificio que escogieron llevar y que no necesariamente le será recompensado como merecen.
Por eso mi invitación a las mujeres que crían solas a no dejarse ahogar por los sacrificios y a los hijos productos de estas mujeres mi invitación a valorar lo que cada una de ellas son.
Por mi parte, si mi madre me pide el cielo, no dormiré hasta conseguírselo. Estoy seguro de que ella no durmió en muchas ocasiones pensando en cómo podría comprarme ese bulto Converse.
¡Qué bueno estoy!
Tenía como 12 años, estaba en la fila del comedor justo en medio de dos niñas que hablaban del nene más popular de la escuela. Ahora que lo pienso, ¡Dios mio que niñas tan precoces! Recuerdo que la intriga me comía pues yo quería saber qué pensaban de mi. Así que sin pensarlo me lancé a preguntar: – ¿ y yo me veo bien? Ay dito’ yo… Si hubiera sabido lo mucho que me marcaría la respuesta, por mi madre que no hubiera preguntado jamás. Las nenas enclenques aquellas, con los moños de lados llenos de tissin feísimas como ellas solas me dijeron: – ¡tú eres lindo, pero no estas bueno! Eso me frustró tanto. Entonces empecé a compararme con todos. Y para mi todos eran más lindos que yo y ni modo, eso fue lo que trajo el barco así que tengo que sobrevivir.
Ya de adulto empieza esta pelea por mejorar la apariencia para llegar a este “estar bien bueno” y de bajar de talla 34 a talla 30, aunque se me brotaran los chichitos y el pantalón me sirviera hasta el almuerzo y sin postre. Así que decidí, como muchos puertorriqueños, ayudar al dueño del gimnasio a pagar el alquiler, matriculándome sin ir a usar ninguna de las máquinas. Si me preguntan qué tiene cada gimnasio te lo digo, por que debe haber una foto mía, con una medida de un alto por ciento de grasa en cada uno de ellos. ¡Me matriculé en todos! Probé de todo. Los teses chinos, los de bailarina, las enemas de café y de agua caliente. No comer “carbs”, no comer azúcar, comer más carnes, nutricionistas y NADA me ayudó y el bendito comentario de las nenitas aquellas seguía en mi mente.
Una vez me monté en la trotadora dispuesto a correr una hora. La prendí y poco a poco subí la velocidad, me sentía un Peco González cualquiera. Cuando ya pensaba que tenía el control de aquella bestia, me descuidé un segundo, y aquél animal mecánico me ha expulsado de sus fauces de tal manera que si no me agarro estuviera estampado en la pared del Gym. Entre el grito que me saqué, las miradas de asombro de los “Mr. Hot Bodys”, y la vergüenza que se me concentró en las orejas que las tenía a punto de explotar pegado a la maquina seguí corriendo en la alfombra. ¡Ay bendito, obviamente jamás volví a ese gimnasio y decidí abrirme paso en los del área de San Juan. Ahora bien las trotadoras, de lejitos.
Es increíble cómo un comentario puede taladrarte toda la vida y como ante cualquier batalla perdida, la mente busca en su archivo un suceso que alimente tu dolor. Sin embargo, en todo este tiempo aprendí que tengo cosas más valiosas que estar bien bueno. Si tomamos una medida de nuestro servicio, energía, humor, ternura, los detalles, la honestidad y el respeto, entre otras, las maximizamos y las regalamos al mundo a diario, eso amados lectores nos hace más bellos que cualquier galán o actriz de novelas. “By the way” ¡Qué bueno que existe facebook! He encontrado a las dos chicas que me contaminaron con su comentario y qué les puedo decir… ¡QUE BUENO ESTOY!
Escrito por Amaury Oyola
Para revista: Más Vidas
Enamorarse es un tostón
¡Me confieso! Este asunto de enamorarse para mi siempre ha sido un soberano tostón. No se si es por el pobre modelo a seguir que tuve cuando pequeño o sencillamente esto de los amores no se hizo para mi.
Para empezar, no puedo con el asunto de las presiones. Señores, dónde quedó la época en que uno conocía gente con el fin de ser amigos. Cuándo fue que se firmó el decreto que si algo no funciona, entonces tengo que odiarte por “default”. O si no, la presión de la sociedad. Si estás solo, la pregunta es: ¿Cuándo te buscas una pareja?, si te cae algo, ¿Cuándo te casas?, si te casas, ¿Cuándo tienes el primer hijo?, una vez llega el primero, ¿Cuándo viene el segundo? y si tienes un segundo, ¿Cuándo te operas?. Cristo Santo, vamos a respetarnos que este asunto de relacionarnos saludablemente no es nada fácil y es algo individual. ¡Tan presentá que es la gente caramba!. En mi caso, me lo he tomado con calma, especialmente luego de haber pasado e identificado el (CTS) Ciclo Tormentoso de la Soltería. ¿Qué cuál es ese?, ahí les va…
La primera etapa es la de estar relajado y a la expectativa. Manifestación: te lees artículos y revistas de cómo conseguir tu pareja ideal. Vas a reuniones y fiestas, haces dietas y vas al Gym, pero sin presión alguna. Afirmación diaria: hay alguien en el mundo para mi La, la, la… “a lo Pitufina”. La segunda etapa es la de ansiedad. Manifestación: ya los artículos y revistas pasan de la mesita de noche al área donde tu mascota marca el territorio. Afirmación diaria: estoy más salao que una sopa de cebollas. La tercera etapa es la del desespero crónico. Manifestación: los machos andan como hienas salvajes en cacería y a las hembras les da tortícolis por ver quién las mira en el “mall”. Afirmación diaria: Quiero amanecer con alguien a lo Daniela Romo. Y la cuarta y última fase es la resignación. Manifestación: Comerme todo lo que me quepa y repartir tarjetas de presentación personales donde quiera que voy, a ver si al menos suena el teléfono. Afirmación diaria: Me siento tan solito como el burro de Shrek.
Señores, no tienen idea de lo frustrado que me sentía cuando me decían: espera si ya te llegará. Claro como ellos todos estaban acompañados era fácil decirlo. Pero sabes qué, descubrí luego de haber pasado por el “CTS” que no estaba preparado para compartirme con otra persona por que yo mismo no me conocía. Nunca le había puesto cuerpo y sentimientos a mi idea de una pareja. No había sacado el tiempo para mejorar las cosas que no me funcionaban y que hacían que la coexistencia con mi YO fuera intolerante. Jamás me dediqué a conocer mis virtudes y a trabajar mis defectos. Y mucho menos me tomé la cortesía de recompensarme por mis logros. Wow, cómo esperaba que llegara alguien a mi espacio para amarme si descubrí que yo mismo no estaba enamorado de mi. Y esto, amados amigos, se llama amor propio. Difícil de descubrir, pero una vez lo tienes es imposible de dejar. Te invito a preparar el terreno, una vez lo hagas, se producirá mas vida para ti y otros querrán ir en tu cacería. Yo, seguiré esperando, y mientras, me cuido del “truck” de reciclaje que anda buscándome para procesarme, pues ya me toca.
Escrito por:
Amaury Oyola Pizarro
Para:
Mas Vida
Siempre hay
Llevo como dos semanas levantándome tempranito para ir a caminar. ¡Qué difícil despegarme de mi cama calientita para tener que ponerme las sudaderas, tenis y todo lo adecuado!. Un vaso de ocho onzas de agua, las pastillas de quemar grasa, las antioxidantes, las vitaminas y sin desayunar. ¡Dios mio! porqué será que al ponerse a dieta deseas comer cosas que jamás ingieres. Por ejemplo, mientras tomo las benditas pastillas sólo pienso en atragantarme este único “Sandwich” de mortadella, con extra mayonesa queso cheddar y pan de agua. Te digo, no como eso, pero es lo que el cuerpo me pide.
Por vivir en una zona urbana veo muchísimas cosas buenas, malas, extrañas, graciosas, pero la que vi hoy me cautivó. Por años he visto este deambulante que duerme en una de las calles de Santurce. El olor tan fuerte que produce su maltratado cuerpo hace que las personas se cambien al otro lado de la calle. Duerme entre cartones y basura. Parece que siempre está ebrio, pero al fijarte bien, notas que vive en su propio mundo. Habla y gesticula aún cuando está totalmente solo. Cuando pasas por su lado es como si fueras invisible. Al parecer, él creó su espacio fuera de nuestra realidad y ha decidido dormir allí. Simplemente, nos dejó su cuerpo en las penumbras de Santurce.
Hoy, cuando pasé por su lado en mi caminanta, pensando en mi agenda del día, viéndolo como de costumbre, algo llamó mi atención. Estaba de pie, sostenía un vaso de café y la comida que había recogido de los zafacones la compartía con las palomas. Esas palomas que nos molestan en la ventana del cuarto, en el techo de la casa, que espantamos cuando caminamos. Él las alimentaba con lo que había conseguido para si, imagino que si algo sobraba entonces lo comería.
Pensé, ¡Wow Siempre Hay! aquél que menos tiene, el que come de la basura, comparte con los animales por eso, aunque se escuche extraño, ese señor siempre tendrá. A veces, en nuestra abundancia, no reconocemos las cosas pequeñas que tenemos. Cuántos paquetes nuevos de pan no he botado por que no me dio tiempo de comérmelo. Ese arroz que se quedó en la olla porque todos comimos en abundancia a dónde va a parar. Ese buen pedazo de carne que quedó en el plato del restaurante, escojo botarlo antes de pedirlo para llevar. Siempre hay. Existe la oportunidad de ayudar a otros y también la de compartir. Lo que es poco para mi, puede ser el mundo para otros. Mañana, en mi caminata, le llevaré un “Sandwich” caliente a este señor y también maíz para las palomas.
PD. Cuando me acerqué a él, sin mirarme, protegió a las palomas para que mi paso apresurado no les privara del banquete que les consiguió.
Encuentros
Ya a esta altura yo tenía el pulso en el bumper del auto y mi estomago descompuesto. Demás está decir que este encuentro telefónico no fue el que yo esperaba. Eddie atiende el teléfono y me dice tienes que virar y me explica cómo, una vez lo hice me encamino por las próximas dos horas en una autopista con paisajes asombrosos.
Ser esclavo es una decisión…
Cuatro actores y cuatro bailarines dieron vida, por medio del parlamento, la danza y expresión corporal al muy bien cuidado y sorprendente libreto que escribiera este nuevo talento del teatro cristiano.
Corriendo sin prisa, conocí a Don Raúl
12:05 PM Sentado en la mesa llegan 1 viejito y 2 viejitas bien parás. Me pregunta el caballero: -¿Está ocupada esta silla?, le contestó no la silla es toda suya. Con trabajo, logró sentarse y acomodar su bastón para la hora en que pudo hacerlo, todavía sus dos acompañantes no habían logrado quitarse la cartera para poder sentarse.
Soy el exitoso más fracasado
Hoy me doy el permiso de plasmar mi sentir, y me doy el permiso, de ser el humano que quiero que conozcan. Al que le ha costado sacarse en la soledad las espinas y ha tenido que pedir perdón por las espinas que ha enterrado.
Ayer Almorcé con Dios
Dios intentó hacerse pasar por mi amigo ayer, pero yo lo descubrí. Me dijo que era William, hasta se vistió de polo y jeans. Lo acompañé a pagar su celular
Más que gracias…
De madrugada, antes de que abriera los ojos, mi nariz hacía trampa y se despertaba primero que mi cuerpo para oler el pavo que ya estaba en el horno. Luego de casi 24 horas de haberlo adobado, aquél pavo se lucía dejándonos saber que ya estaba listo para ser compartido. Al amanecer, ya mami estaba cortando las papas para la ensalada y volteando el arroz con gandules que complementaría el tradicional menú.
Continuar leyendo noviembre 26, 2009 at 5:03 pm 17 comentarios
